«Hay que levantar la vara y poner a Jujuy en lo más alto»: Gerardo Morales y el orgullo jujeño detrás del Centro Lola Mora

Desde el flamante complejo diseñado por el prestigioso arquitecto César Pelli, el exgobernador reflexionó sobre la obra que posiciona a la provincia en el radar cultural del mundo. Un repaso por la transformación productiva local, la crítica al desguace de la obra pública nacional y el valor innegociable de la identidad.

El Centro Cultural Lola Mora ya es una realidad tangible que respira historia y vanguardia en cada uno de sus recovecos. En una transmisión especial desde sus flamantes instalaciones, Gerardo Morales, principal impulsor y cerebro de esta megaobra, fue el primer invitado para desglosar lo que él mismo define como el sueño de toda una gestión.

«Cuando me hice cargo de la gobernación tenía varias cosas en la cabeza: recuperar la paz, hacer una transformación productiva, pero también rescatar nuestro patrimonio», confiesa. Ese camino, motivado por el más profundo orgullo jujeño, comenzó con la Bandera de la Libertad Civil, el Cabildo, el Archivo Histórico y culminó en la puesta en valor definitiva de las invaluables esculturas de la artista tucumana.

El encuentro con Pelli: un pacto por la historia

Darle a las obras de Lola Mora el resguardo que merecían exigía, en palabras del propio Morales, levantar la vara de manera sustancial. Por eso, el entonces mandatario buscó incansablemente al multipremiado arquitecto argentino César Pelli. Tras un año de gestiones, un viaje a Nueva York por el bono verde de Cauchari ofició de puente. La reunión, prevista para solo una hora, se extendió a cinco. «Hablamos de la lucha por la independencia y de Lola Mora. Ahí me di cuenta de que él estaba comprometido con su historia», relata Morales.

Pelli, que por entonces diseñaba un megaproyecto de un millón de metros cuadrados en Asia, aceptó el desafío jujeño fascinado por la figura de la escultora, una mujer visionaria y adelantada a su época que, tras ser atacada por un sector del periodismo y censurada por la alta sociedad porteña, encontró en Jujuy su refugio y su lugar de creación.

El resultado es un edificio Net Zero, un hito arquitectónico que genera su propia energía mediante paneles solares y una torre eólica, logrando una integración absoluta con la flora local. Fue supervisado milimétricamente por el estudio Pelli y ejecutado con el esfuerzo minucioso de talentos provinciales.

«El jujeño siempre tiene que pensar más allá, reinventarse si está mal y poner la vara lo más alto posible.»

De «provincia inviable» a faro de desarrollo

«En la década del 90 se hablaba de la inviabilidad de las provincias, y para muchos, Jujuy era la nada misma», recuerda el exgobernador. Sin embargo, la premisa de su gestión fue contundente: había que poner a Jujuy en lo más alto. Y los números respaldan aquella audacia: entre 2015 y 2025, impulsada por el litio y su capacidad para generar energías renovables, la provincia se posicionó como la segunda de mayor crecimiento de la Argentina, ubicándose únicamente detrás de Neuquén y el fenómeno de Vaca Muerta.

El Centro Cultural Lola Mora no es un hecho aislado, sino que forma parte de un masterplan integral que le devolvió la centralidad turística, logística y cultural a San Salvador de Jujuy, en una disputa sana pero estratégica con la vecina provincia de Salta. La recuperación del Cabildo (que hoy alberga tecnología de escaneo única en la región), el nuevo aeropuerto, la Ciudad de las Artes y el innovador Tren Solar de la Quebrada -construido por la empresa CRRC y que funciona a baterías de litio- son piezas de un mismo motor.

«Teníamos que salir del Jujuy donde casi nos queman la bandera», sentencia Morales. Hoy, la renta de Cauchari permitió inaugurar 115 escuelas, la estatal Cannava es una industria biotecnológica valuada en casi 100 millones de dólares y la provincia ostenta la primera Constitución en Argentina que regula -entre otros temas de vanguardia- la inteligencia artificial (IA).

El Estado frente al desguace nacional

Al ser consultado sobre el actual contexto político a nivel país y la paralización de la obra pública, Morales no eludió la crítica hacia la gestión libertaria: «No comparto lo que está pasando ahora; es lo mismo que nos pasó en los 90 con los ferrocarriles. Están destruyendo nuestra infraestructura logística. Es como darte un tiro en el pie, ningún país del mundo lo hace, ni siquiera el más liberal como Estados Unidos o Inglaterra».

El exmandatario reivindicó categóricamente la necesidad de un Estado eficiente, pero innegablemente activo y presente, recordando que su propia gestión legó equilibrio fiscal a la provincia sin necesidad de destruir el capital social. «Los pueblos no pueden abandonar lo que son. Tu cultura y tu patrimonio son lo que sos. Si destruís eso, perdés identidad. Nuestras obras siempre fueron en la dirección de generar más orgullo jujeño».

Reinvención y legado de cara al futuro

Lejos de la pasividad tras su paso por la gobernación, a sus 66 años Morales asegura estar «reinventándose». Hoy divide su tiempo viajando y traccionando proyectos del sector privado ligados a la transición energética, mientras acompaña desde su lugar la gestión del actual gobernador, Carlos Sadir.

El cierre de la entrevista funcionó como un mensaje directo al corazón de la provincia y a quienes la visitan: «A los jujeños, les digo que cuidemos lo que tenemos. Todo este esfuerzo sirve para proyectarnos. Estas obras nos trascienden, son el reflejo genuino de nuestro orgullo jujeño y están aquí para las futuras generaciones, demostrando que podemos y debemos poner a Jujuy en lo más alto del mundo».

Gracias por calificar! Ahora puedes decirle al mundo como se siente a traves de los medios sociales.
Lo que acabo de ver es..
  • Raro
  • Asqueroso
  • Divertido
  • Interesante
  • Emotivo
  • Increible

DEJANOS TU COMENTARIO: